martes, diciembre 12, 2006

Ignacio García: El marro de Fecal


El marro educativo de Fecal
Por Ignacio García

Apenas entronado de forma espuria, Felipe Calderón (Fecal) pone un pie en Los Pinos y toma medidas en contra de quienes podrían oponerse (a punta de ideas y pensamiento lúcido) a su ya, de inicio, maniquea forma de gobernar, y recorta en un 5.9 el presupuesto de la Federación en áreas que a él no le interesan (ni a sus hijos, pues, total, los manda al extranjero a estudiar, y ya).



Y se trata de justificar, con el cuento que las partidas presupuestales hacen “falta” en renglones “prioritarios”, le pone tijera al dinero destinado a la educación y lo disfraza en asuntos como la “lucha contra el narcotráfico”. Se creía que Fecal no tenía cabeza, sí la tiene, pero al revés. Sus des-hacesores y sec(re)tarios (comenzando por Hacienda y Educación --donde ya hasta existe una Josefina Chance's Mota) piensan que los progresos de una nación se dan de arriba hacia abajo, y no al contrario...Y presumen de ignorancia y lógica, afirmando: “Dejemos ignorante a la mayoría de la gente, y combatamos a quienes hace 40 años ya eran ignorantes y se convirtieron en narcos”. Es como si en una casa, se negara a los hijos más pequeños la oportunidad de estudiar la secundaria, porque el dinero se gasta en "poner en orden" a los que no tuvieron el chance de llegar a la primaria. ¡Qué belleza de silogismo!
Así Fecal, creyendo que va a engañar a quien sí piensa, saca dinero a la universidad, al arte y la cultura, y la clava en Michoacán (cerca de su rancho) en una mascarada y llamarada de petate, que quiere hacer ver (no sé a quién) que su mandato comenzó con “mano dura”... (¿Para quién?)
¡Que se jodan las universidades, los artistas, escritores y demás gente pensante de este país! Ahí viene el daño para la CNCA, INAH, INBA, IMCINE, Compañías de danza, Canal 11 y 22, entre muchos otros; sin contar con que éstas son las cabezas visibles de otros pobres tugurios “culturales” como nuestro IVEC.

Ya en 1891, José Martí avizoraba este descalabro fecálico y le ponía los puntos sobre las íes al decir: “Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas [no que Martí haya conocido a Fox] y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”.

Pero a Fecal le vale, y prefiere poner la piedra del oro en manos de los más poderosos. Su mirada está puesta en privatizar la educación y no dejar más cultura que la que poseen sus pobres encargados de ella, quienes ven –como Sergio Varela—que más que un “puesto” de tercera en el gabinete, se saco la “rifa del tigre”. ¿Qué va a hacer este pobre diablo con CONACULTA en las manos y un presupuesto que parece el gasto de una comida de Fecal con su gabinete en el Champs Ellysees? Lo que puede hacer ese Varela es convertir a la institución en TRONA-CULTA... O aquel otro diputado yunquista, jilguero de Fecal y de apellido Pandilla Orozco, quien celebró con su caja de resonancia el rebuzno presidencial, quedando (aun delante de sus congéneres de partido) en el peor de los ridículos.

Fecal quiere un México de progreso, pero no para los mexicanos sino para sus “socios” del norte, pagar a sus mecenas nacionales favores recibidos, y (Why not -- si Fox y entenados lo hicieron?), él mismo forrarse de lo que vaya saliendo. De ahí su interés en “recortar” el presupuesto para la educación, y que ésta se limite para el pópulo en leer revistas albureras, periódicos con embutido, programas como La Academia y exposiciones plásticas de señoras encopetadas, amigas del propio pre-disidente.

Cabe aquí, otro fragmento de Martí, de esos que hacen polvo la conciencia de los insensibles –sin que por ello esto haga que se sacudan la pelusa de las olapas:

"En pueblos compuestos de elementos cultos e incultos, los incultos gobernarán, por su hábito de agredir y resolver las dudas con su mano, allí donde los cultos no aprendan el arte del gobierno. La masa inculta es perezosa, y tímida en las cosas de la inteligencia, y quiere que la gobiernen bien; pero si el gobierno le lastima, se lo sacude y gobierna ella. ¿Cómo han de salir de las universidades los gobernantes, si no hay universidad en América donde se enseñe lo rudimentario del arte del gobierno, que es el análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América?"

Urgido por el clamor popular, Fecal y Chance's Mota, ya se pusieron el saco de "tolerantes" y se dicen dispuestos a recular y echar abajo esa "propuesta" de recorte. lamentablemente, ese será siempre el marro que tendrán esa pareja para la educación. Tuvieron que levantarse voces, desde el simple ciudadano, hasta las cámaras y la Unicef, para que la des-figura presidencial se diera cuenta de su "primer" error, a sólo ocho días de su mandato ¿Qué nos espera en el futuro?

A lo dicho por José Martí, habría que añadir la pregunta: ¿De dónde saldrán los próximos gobernantes que saquen a este país de la miseria económica e intelectual? Seguramente no de las políticas que Fecal quiere hacer funcionar a punta de marro y migajas: saldrán, seguirán saliendo de una elite que tiene por función el adorar al sagrado corazón por un lado, y por el otro (sin haber pasado sino por una educación que los hace para ello) quemar con la otra mano todo libro, todo arte, toda inteligencia que moleste sus pías y burguesas conciencias.